El cantante urbano Jalil López se inspira en su tragedia personal y lleva la bachata a un nuevo nivel.

Tras la muerte de su madre, Jalil López, que tenía por entonces 16 años, comenzó a juntarse con malos compañeros en las calles de Newark, Nueva Jersey. “Cuando mi madre falleció, me sentí mal; me preguntaba: ‘¿Por qué ir a la escuela secundaria para obtener un diploma… ¿a quién se lo voy a mostrar?’ Estaba haciendo tantas cosas negativas… Entonces, tres jóvenes fueron asesinados delante de mí y pensé: ‘Esto no es vida’”. Con la ayuda de su padre, Dios y la música, Jalil cambió su vida, y cuando la tragedia lo golpeó de nuevo, esta vez con la muerte de su padre, Jalil siguió sin apartarse del buen camino. “Dios y mis padres son la razón por la que nunca volveré a tomar un camino equivocado”.

Ahora, Jalil, de ascendencia hondureña y puertorriqueña, tiene dos discos de R&B en su haber: “Headed to the Top” y “America’s Most Wanted”. Está dispuesto a hacer un crossover inverso con su nuevo álbum de bachata. “Si pongo mis emociones en una canción, pensé, ‘¿por qué no hacerlo por mi gente?’ Soy latino. Lo llevo en la sangre”. Su primer sencillo es “Princesa Mía”, un título que él cree que conecta con sus fans. “Es una historia de amor donde el padre de la chica juzga equivocadamente al chico. A mí me pasó eso mismo. Andaba con gente poco recomendable y, cuando empecé a salir con una novia, su padre me miraba mal. No sabía que yo era una buena persona”. El álbum también incluye canciones pop reggae.
Además de hacer música, Jalil también quiere inspirar a los demás a perseguir sus sueños. “Yo lo conseguí, a pesar de que mucha gente dudaba de mí. Solo quiero enviar este mensaje a todo el mundo: no importa lo que digan, tú puedes lograrlo”.