La famosa actriz mexicana, Kate del Castillo, nos habla en exclusiva sobre su vida personal y profesional.

¿Tienes algún proyecto para el 2013?

Hay varias cositas por ahí. Nosotros vivimos muy al día, nunca se sabe si se van a hacer los proyectos o no. A veces uno tiene las mejores intenciones, pero, de pronto, no se consigue el dinero, o los productores deciden esperar más tiempo, y se retrasan las cosas. Así que, sí, proyectos hay un montón. Todavía falta el estreno de dos películas que hice. Una se llama No Good Deed y la otra, K-11. También estoy representando a Time Warner Cable.

¿Cómo te sientes siendo representante de una empresa estadounidense?

Me da mucho orgullo ser su imagen, porque, efectivamente, es una compañía muy prestigiosa. Muy pocas veces he hecho comerciales y eso es porque tengo que creer realmente en lo que hago. No me gusta hablar de cosas con las que no estoy de acuerdo, pero Time Warner Cable es una compañía en la que creo.

Has hecho el crossover con mucho éxito, ¿cuál es tu meta en Hollywood?

No tengo meta. Creo que mi meta en la vida ni siquiera me la he planteado. Yo no vivo a través de eso, yo vivo al día. Lo único que quiero es no dejar lo que más me gusta hacer, que es actuar y vivir de eso, que es lo que he vivido toda mi vida, así que quiero seguir trabajando, nada más. Ya sea en inglés, en español, en Hollywood o en China. O sea, realmente no es que me quite el sueño Hollywood. Estoy aquí, porque aquí me quedó, porque aquí empecé a trabajar y me encanta la ciudad pero pudo haber sido cualquier otra ciudad.

Has trabajado con unos cuantos de Hollywood, Eva Longoria, Jennifer López, Antonio Banderas y puedo seguir, ¿cómo fueron esas experiencias?

Son actores que siempre he admirado y que han sido mis grandes inspiradores. El compartir escena con ellos es increíble, porque creces como actriz, creces como persona, aprendes un montón, y te das cuenta que todos hacemos lo mismo. Nada más que unos ganan más que otros (risa), pero realmente cuando estás haciendo una escena lo que importa es lo que, como diría mi papá, es lo que queda en el cuadrito. Y ahí todos somos iguales. Estamos con el mismo interés de que esa toma salga lo mejor que se pueda. Estamos el uno para el otro y eso es lo bonito.

¿Por qué decidiste hacer la telenovela La Reina Del Sur después del crossover a Hollywood?

Primero, no la vi como una telenovela. Fue más que nada una serie por miles de razones, por el dinero que se gastó, por la cantidad de capítulos. Es una historia que yo había leído el libro hacía muchísimos años y quería hacer la película. La iban a hacer en México, luego en los Estados Unidos. La anduve correteando pero finalmente la iban a hacer en los Estados Unidos y creo con la actriz Eva Méndes. Después desistí y dije ‘pues ni modo, lo que es para ti es para ti y lo que no es pues no’. Después de unos años me buscaron de Telemundo para hacerla. La verdad es que es un personaje que cualquier actriz mataría por hacer. Todo lo que es supuestamente, políticamente incorrecto para una protagonista, lo es Teresa Mendoza y aun así la gente la adora, porque finalmente ella es víctima. Entonces es un personaje bien complejo, que muy pocas veces tienes la oportunidad de interpretar, que se te crucen en el camino ese tipo de personajes y no quise desaprovechar la gran oportunidad.

Tu mamá ha dicho que te atraen los personajes que son fuertes y valientes, así como eres tú y como fue Teresa Mendoza, de La Reina del Sur. ¿Qué piensas sobre eso?

Sí, me gustan las mujeres fuertes, pero también he hecho personajes que no lo son, por ejemplo, en La Misma Luna, que trata de una madre que está sufriendo por su hijo. Me gusta hacer de todo. Lo que pasa es que me encanta la acción. Soy una mujer que, si no lo soy, por lo menos me veo fuerte, así que uno tiene que buscar las cosas que le van mejor, y es por ese motivo, más que por otra cosa. No es que necesariamente tenga que hacer ese tipo de personaje y nada más, porque eso sería aburrido.

 ¿Cuál ha sido la clave de tu éxito?

No sé, la tenacidad tal vez. El haber dejado todo. Toda mi comodidad y todo lo que tenía por venir a buscar algo diferente y algo que me llenara más. Creo que uno se arriesga mucho a veces pero al final de cuentas vale la pena. Me falta mucho por hacer y muchas cosas que yo quisiera hacer que, seguramente ya vendrán cuando tengan que venir.

En 2009, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos te nombró embajadora contra la trata de personas y colaboraste además con otras causas. ¿Por qué?

Cuando tienes nombre y puedes ayudar a difundir y a correr la voz, creo que es hasta una obligación. Para mí, la trata de personas es muy seria, y además es algo personal. Todo lo que es abuso y violencia contra la mujer ha sido una parte de mi vida que yo viví directamente. Por eso, me duele tanto y me dan ganas de poder ayudar a la gente.

¿Qué es el mejor consejo que has recibido?

He recibido muchos consejos seguramente de mi papá. Mi papá siempre estuvo muy al pendiente de mí sin meterse en mi vida como actriz pero mi papá siempre me dijo que si estaba yo segura de que quería ser actriz. Y le dije que ‘sí’, y él me dijo, ‘Pues acuérdate nada más que las mujeres, las actrices sufren mucho sentimentalmente’. Y a mí no me importó, y sí, tiene un poquito de razón.

Si tú misma podrías aconsejarte cuando fuiste más joven, ¿qué te dirías?

No tomarme todo tan a pecho y la vida tan en serio. Me divertiría más, me arriesgaría más, me equivocaría más, me la pasaría  mucho mejor. Todo lo volvería a hacer igual, simplemente, me divertiría más. Desde chiquita siempre fui como muy aislada, muy independiente, muy en mi rollo. Y está bien, cada quien tiene su personalidad, pero sí me la hubiera pasado mejor y no hubiera sido tan intensa.

¿Cuál consideras que es tu mantra para vivir?

He pasado por muchos mantras, lo que si te puedo decir es que has lo que quieras hacer de verdad. Yo ya no hago nada por compromiso, ya no hago nada, aunque se trate de familia. O sea trato de ser feliz y de hacerme feliz porque creo que somos individuos y tenemos que buscar nuestra propia felicidad porque nada ni nadie te la va a dar. Para mi es una cosa de diario, así que eso trato de hacer, no trato de esperar a que caiga la película o tener una casa tal o enamorarme de tal o tener un hijo para ser feliz.  Esas cosas en el camino de mi vida se darán o no se darán, pero no me voy a esperar a eso para ser feliz.

¿Cómo equilibras tu vida personal y profesional?

Realmente no sé cómo se le hace. De hecho, creo que mi vida personal está bastante desequilibrada (risas). Es un desastre mi vida personal, pero lo digo un poco exagerando. No es que sea un desastre, pero es que tampoco he tenido mucha suerte, o no me la he buscado tal vez. Pero estoy contenta, vivo una vida muy tranquila, muy feliz, y dedicada a mi trabajo. En el camino ya vendrá alguien.