Un amante del amor

Mauricio Ochmann, protagonista de la telenovela Rosa Diamante, revela que el amor siempre le ha mostrado el camino.

Sobre el tema de las palabras, los fans de Mauricio Ochmann deberían saber que su favorita absoluta es “amor”. Pero esto no resulta sorprendente cuando se trata de un actor mexicano que ardió de pasión y sensualidad en la superexitosa telenovela de Telemundo El Clon, y que vuelve a triunfar una vez más con su último papel en Rosa Diamante. Lo que sí es sorprendente es el motivo, que va más allá de la clásica fórmula de las novelas: “chico conoce a chica”. “Para mí, el amor es algo impresionante, y el tipo más importante es el amor por uno mismo. Cuando descubrí esta verdad, comencé a poder relacionarme con las cosas de una forma mucho más saludable, y eso lo cambió todo”.

Una chispa de esta conciencia de sí mismo lo llevó a comprender que su verdadera vocación era actuar. “En realidad, es muy gracioso. Cuando tenía tres años me preguntaron que quería ser de mayor, y en lugar de decir astronauta o bombero, contesté que quería ser actor”. Siguiendo los dictados de su corazón, Mauricio abandonó México y se instaló en Estados Unidos a la edad de 17 años para tratar de triunfar allí. “Yo era el típico cliché. Llegué a Hollywood, empecé a trabajar como mesero, estudié actuación y acudí a muchos castings”. En los cuatro años en que estuvo en Los Ángeles, apareció en programas de televisión como That’s Life, de CBS, y hasta hizo un pequeño papel en la película Mensaje en una Botella, con Kevin Costner y Robin Wright. “Actúe ante las cámaras por uno o dos minutos, pero estar en el set durante casi un mes fue una gran experiencia”.

En 1998, regresó a México para protagonizar la telenovela Azul Tequila, y desde entonces ha hecho suspirar a más de un corazón. En la actualidad, se puede ver a Ochmann sobre los escenarios mexicanos, actuando en la obra de teatro 22:22, así como en su última telenovela, Rosa Diamante, de Telemundo, donde hace un papel al que no pudo resistir. “Lo que atrajo mi atención es que el personaje no se parece a ningún otro de los que he representado en el pasado. Empieza siendo el antagonista, pero todo cambia cuando le llega el amor”. Con él debuta su coprotagonista Carla Hernández, con quien dice que es fantástico trabajar. “Es una actriz excelente… entre nosotros se da la química necesaria en toda gran historia de amor”. Otro aspecto que lo convenció para aceptar el papel fue poder tener los fines de semana libres para disfrutarlos con el amor de su vida, Lorenza, su hija de ocho años. “Conocí de verdad el amor cuando ella nació. Es un amor que supera a todos los demás”. Al igual que cualquier otra niña curiosa de su edad, Lorenza le pregunta cosas que sus admiradoras se mueren por saber. “Mi hija me preguntó: ‘Oye, papa, ¿vas a volver a casarte?’ Y le dije: ‘Mi amor, no lo sé. No está en mis planes. ¿Tú quieres que me case?’ Y ella le contestó: ‘Bueno, si vas a tener hijos, sí. Si no, no’”, comenta entre risas.

Junto con dedicarle todo su tiempo libre a Lorenza —ya que él considera que ser papá es “el papel más importante en su vida”—Ochmann se toma todo lo que le llega con calma. “La verdad es que pongo mis expectativas de vida entre mis prioridades más bajas”, dice sonriendo. “Obviamente, si mañana pudiera participar en una película americana con Robert Downey Jr., o en un filme español con Almodóvar, sería un sueño hecho realidad, pero, hoy por hoy, estoy muy contento con lo que tengo”.

Rosa Diamante
Gran estreno el martes 10 de julio a las 8:30pm/7:30c
Disponible Gratis On Demand